Historia del apóstol

Historia del apóstol 

San Jacobo más conocido en español como Santiago el Mayor, fue hijo de Zebedeo y hermano de San Juan Evangelista. Los dos hermanos cuya  profesión era la pesca, en el lago de Tiberiades, fueron llamados por Jesús para formar parte de sus doce discípulos. Tras la muerte de Cristo, fue uno de los que dio el testimonio de su resurrección y ascensión.

 

El apóstol en su viaje a Hispania, tenía como objetivo predicar el Evangelio, desembarcando en el río Ulla en las costas de Galicia. Pero debido a su  escaso éxito, la Virgen María se le apareció en Zaragoza para consolarlo, por lo que decide regresar a Jerusalén. Pero el rey de Judea, Herodes Agripa, en Palestina ordena torturarlo y decapitarlo; prohibiendo incluso que sea enterrado.

 

Sin embargo sus discípulos, una noche trasladaron su cuerpo hasta la orilla del mar donde encontraron una barca sin tripulación y depositaron en ella el cuerpo del apóstol que se encontraba dentro de un sepulcro de mármol.

 Al llegar a la costa Gallega, en Iria Flavia, enterraron su cuerpo en un cementerio cerca del bosque de Liberum Donum sobre el que  se levantó un altar.

A pesar de que se olvidó la existencia del lugar, un ermita llamado Pelayo observó resplandores en donde se encontraba los restos del apóstol, pasándose a llamar el lugar Campo de la Estrella del que deriva finalmente el nombre de Compostela.

 

Tras enterarse el Rey Alfonso II del hallazgo, acude al lugar y proclama al apóstol Santiago patrono del reino.                                                                                                      Posteriormente, el Papa Calixto II le concede a la Iglesia Compostelana el “Jubileo Pleno del Año Santo” y pasa a declararse como perpetuo por Alejandro III.  Obteniendo el honor de ser Ciudad Santa junto a Jerusalén y Roma. Por lo tanto, cada vez que la festividad del 25 de Julio cae en domingo, se celebra el Año Santo.