A Caballo

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Al contrario que a pie y al igual que en bici, es conveniente realizar el Camino en compañía de otros jinetes.

Previamente es aconsejable haber realizado el Camino en coche para concertar las cuadras y lugares de pernocta del animal, así como para ir dejando el pienso suficiente para cuando se llegue. Es imprescindible llevar al animal asegurado, pues tanto al tráfico rodado como la expectación que provocan los caballos a las gentes en las poblaciones son ocasiones propicias para cualquier percance; amén que el caballo no aproveche algún descuido del jinete para comerse la mejor flor del lugar o meterse en mitad del cereal.

Peregrinar a caballo tiene tres fases, siendo la tercera de ellas la propia de realizar el Camino:

  • Preparatoria (elección del caballo, reconocimiento veterinario, vacunas, tránsito de una alimentación a otra, higiene, entrenamiento o adaptación al nuevo trabajo, preparación del jinete, material y equipo).
  • Traslado (guía-documentación, alimentación, botiquín, direcciones de veterinarios, vehículos, etc.).
  • Ejecución, es decir, realizar el Camino de Santiago (observar diariamente la salud y herraje del caballo antes del inicio, colocación correcta del equipo, iniciar la etapa al paso, observar y prever con antelación el terreno a recorrer en cada etapa, ir siempre acompañados, prestar atención a cualquier problema o cojera, finalizar la etapa al paso).