SANTIAGO DE COMPOSTELA

 

En su origen fue un poblado celta y más tarde romano. Hacia el año 820 se descubren los restos (se presume) del apóstol Santiago. Un eremita, Pelayo, creyó ver unas luces como estrellas que caían y avisó al obispo Teodomiro, quien descubrió los restos de Santiago el Mayor, junto a dos de sus discípulos, por lo que se llamó Campus stellae, Compostela o Composita tella, tierras hermosas. Situación que aprovechó el rey Alfonso II para consolidar la unidad de su reino y una nueva fuente de riqueza a través de las peregrinaciones.

Los sucesivos obispos de Iria y los monjes que custodiaban los restos, se fueron ocupando del santuario e incluso se concedieron ciertos privilegios (Ordoño II) como la posibilidad de ser considerado hombre libre, si en cuarenta días no era reclamado como siervo, y con derecho a vivir en Compostela. Pese a las fortificaciones que se levantaron alrededor, Almanzor destruyó la ciudad en el año 997, pero respetó el sepulcro. En el siglo XI comenzó la construcción de la catedral, y ya en el siglo XII el lugar era conocido como la tierra de Santiago. 1181 fue el primer año jubilar compostelano por la bula Regis Aeterni del papa Alejandro III.El Códice Calixtino procede de ese tiempo, es la primera “guía” de peregrinos y se considera que su autor fue el papa Calixto II.

La construcción de la catedral daría nombre a la plaza, la Plaza del Obradoiro como referencia a los obreros que trabajaban en su construcción, sobre la iglesia medieval se construye la iglesia barroca. Edificios significativos son el Palacio Gelmírez, el Palacio Rajoy (s. XVIII) y el Palacio de San Jerónimo, hoy sede de la Universidad  A finales del XV se comienza a edificar el Hospital de los Reyes Católicos, como consecuencia de la visita de los reyes a Santiago en 1486, y el Estudio viejo que luego sería la Universidad. Otros monumentos a destacar son el monasterio de San Martin Pinaio, el segundo más grande después de El Escorial, el monasterio de San Paio de Antealtares, la plaza de Cervantes, la de Praterías, detrás de la catedral, etc.

 

 

En su origen fue un poblado celta y más tarde romano. Hacia el año 820 se descubren los restos (se presume) del apóstol Santiago. Un eremita, Pelayo, creyó ver unas luces como estrellas que caían y avisó al obispo Teodomiro, quien descubrió los restos de Santiago el Mayor, junto a dos de sus discípulos, por lo que se llamó Campus stellae, Compostela o Composita tella, tierras hermosas. Situación que aprovechó el rey Alfonso II para consolidar la unidad de su reino y una nueva fuente de riqueza a través de las peregrinaciones.